Nuestras Historias

M. Galea

Salvadoreña de 60 años de edad, diagnosticado con cáncer metastásico al hueso. Actualmente, se encuentra en tratamientos de prueba, siempre dispuesta a continuar la lucha hasta el final. Su mejor compañera es su única hija, de 21 años, que trabaja en dos trabajos de tiempo completo para cuidar la casa y las necesidades financieras, así como a su mamá. María y su hija son verdaderas guerreras, siempre luchando juntas.

I.Pino

Colombiana de 49 años, diagnosticada por primera vez con cáncer de mama. Unos años más tarde, le diagnosticaron metástasis de cáncer de pulmón. La enviaron a un hospicio para morir, pero su voluntad de seguir luchando y nunca rendirse le valió el título de una verdadera “Guerrera”. Actualmente, todavía está luchando contra su enfermedad bajo un tratamiento de prueba en el hospital Stony Brook. Ella lucha por mantener vivo su espíritu, pasando de una prueba a otra. Su inspiración es su hijo Samuel, el amor de su vida, quien mantiene su espíritu en alto al sacar A+ en la escuela y al pedirle que nunca se dé por vencida. Ingrid es una mujer enérgica, siempre dispuesta a ofrecer su tiempo como voluntaria para ayudar con las hermanas de su grupo de apoyo. Pudimos conseguirle a Samuel una beca para su educación en una escuela católica, así como ayudar a Ingrid con alimentos, fondos para especialistas y ayuda con otras necesidades financieras.

Juntas hacemos
la diferencia

I.Rivera

Mujer colombiana de 72 años diagnosticada con cáncer de ovario metastásico. Cuando llegó a nuestro grupo, uno de sus deseos era descansar en paz en su país Colombia. Con la ayuda de donaciones y eventos para financiar los gastos de su funeral, pudimos comprar su boleto de avión y pagar su atención mientras hacía la transición en Colombia. Entendemos que el proceso de lidiar con alguien que espera morir no es fácil, pero nos juntamos como hermanas y brindamos consuelo y fuerza para seguir haciendo lo que tenemos que hacer.

Y.Sanchez

Una joven salvadoreña de 16 años le diagnosticaron cáncer de mama cuando estaba en la escuela secundaria. Fue un desafío en su agricultura lidiar con un diagnóstico de cáncer, tratamientos, problemas familiares y dificultades financieras. Se perdió el baile de graduación y la graduación de la escuela secundaria. Pasó por muchos tratamientos y pruebas, desafortunadamente, después de dos años de remisión, el cáncer regresó y le diagnosticaron cáncer de mama metastásico, desde el cerebro hasta la médula espinal, el hígado y otros órganos de su cuerpo. Nunca perdió la esperanza, su famoso dicho era “Dios tiene un hermoso lugar esperándome, no tengo miedo”. Ahora descansa en paz como un ángel.

S.Calderon

Mujer salvadoreña de 31 años con cáncer de ovario metastásico. Después de muchos viajes a la sala de emergencias y un diagnóstico falso, perdió la batalla contra el cáncer de ovario en etapa 4, dejando a su hijo de 4 años, Alfred, al cuidado de miembros de la familia. Conocimos a Sonia cuando fue a una clínica local a pedir ayuda, porque no tenía seguro, no tenía fondos para pagar un especialista o cuidar a Alfred. Pudimos contratar a un trabajador social para que se hiciera cargo de la situación de Alfred y de sus necesidades. Sonia falleció de COVID-19 y cáncer metastásico. Recaudamos fondos para pagar su funeral y otros gastos vendiendo alimentos y conectándonos con donantes. Ahora estamos trabajando en la publicación de un libro para niños inspirado en las historias de Sonia y Alfred. El libro podría explicar en palabras sencillas las experiencias de las mamás diagnosticadas con cáncer, titulado “Qué está pasando con mamá” (“What Is Going On With MOM”).

Nuestra Familia

Todas son parte de nuestro viaje. Algunas de ellas ya no están con nosotros, otros siguen encajando contra viento y marea, contra toda lógica, todavía esperamos. Somos un grupo de hermanas apoyándonos unas a otras. No importa lo difícil que sea la situación, siempre mantenemos el ánimo en alto. Dispuestas a ayudarnos, lloramos, reímos, bailamos y disfrutamos juntos. Ahora nuestra familia está creciendo, actualmente somos más de 200 sobrevivientes de todo tipo de cáncer.Cuando algunas personas preguntan qué nos motiva, nuestra respuesta es muy simple:

“Sueña como si fueras a vivir para siempre, vive como si fueras a morir hoy”,
-James Dean.

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